Mariló Sánchez Fuentes
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Gestión del estrés en el trabajo - Alfredo Fernández - ElCampus360

El estrés laboral (y en su versión crónica, el denominado Síndrome del Burnout) es un problema de importancia capital en las empresas, y probablemente se esté acentuando en los últimos tiempos por la incertidumbre creciente respecto del futuro. Como ejemplo, diversos estudios cuantifican en un 25% las bajas laborales causadas por el estrés, siendo el segundo motivo de baja tras las dolencias musculares y óseas.

Los principales agentes estresores suelen ser los siguientes:

  • Sobrecarga de trabajo
  • Elevado ritmo de trabajo y plazos ajustados
  • Responsabilidad sobre equipos de personas, sobre empresas o unidades de negocio
  • Actividades no adecuadas a los conocimientos o experiencia
  • Percepción de mala valoración en el trabajo
  • Malas relaciones con jefes, compañeros o colaboradores
  • Desgaste por mala organización en el trabajo
  • Rol poco motivador o mal definido
  • Excesivos horarios de trabajo
  • Trabajo cara al público

Un poco de tensión en el trabajo puede ser motivador y estimulante, pero cuando es elevado, el estrés puede llegar a ser incapacitante. Algunos consejos para afrontar el problema del estés laboral de forma activa, pueden ser:

  • Planifica. La adecuada gestión del tiempo es un elemento crítico para reducir la presión que lleva al estrés.
  • Prioriza. No todo tiene la misma importancia. Céntrate en lo verdaderamente relevante.
  • Delega. Como complemento del punto anterior, permite liberar tiempo.
  • Relativiza. En la mayoría de las ocasiones, las cosas no son tan importantes o trascendentes como queremos creer.
  • Confía en tus colaboradores.
  • Haz lo que tengas que hacer de manera inmediata. Dejar para luego las cosas importantes genera una importante ansiedad.
  • No des muchas vueltas a los asuntos. Una vez analizado el problema o situación y tomada una decisión, pasa a otro asunto.
  • Evita pensamientos negativos. Una mente positiva ayuda mucho a superar presiones.
  • Confía en tus capacidades. Si otras veces has llegado a tiempo, ¿por qué ahora no?
  • Conoce tus límites. No asumas lo que esté fuera de tu alcance.
  • Usa la imaginación. Ayuda a agudizar el ingenio y a encontrar soluciones a los problemas que afrontemos.
  • Céntrate en lo que puedes controlar o gestionar directamente y acepta sin frustrarte lo que te afecta, pero sobre lo que no tengas influencia.
  • Asume los errores. Nadie es perfecto y de las equivocaciones se aprende.
  • Descansa. No sólo cuando acabe la jornada, sino también tomándote pausas de 5 minutos cada hora.
  • Come bien. Reduce el consumo de grasas, cafeína, alcohol, tabaco, azúcar, sal…
  • Haz ejercicio. El ejercicio ayuda a generar endorfinas, que harán que aumente nuestro bienestar.
  • Relájate. Aprende a respirar, maneja técnicas de relajación, da un paseo… cuando percibas que aumentan tus niveles de estrés
  • Habla. Comenta tu situación con compañeros, amigos, familia. Ayuda a liberar tensiones y, además, pueden aportarte ideas valiosas.
  • Separa la vida privada del trabajo. Evita comidas de trabajo y no te lleves tareas a casa. Desconecta con otras actividades que te apasionen.
  • Mejora las condiciones de tu trabajo, hasta donde puedas

Afrontando activamente el estrés, se pueden minimizar grandemente sus efectos negativos pero, en cualquier caso, siempre nos quedaría recurrir a la famosa reflexión del filósofo y psicólogo estadounidense William James, que indicaba que “la mejor arma contra el estés es nuestra capacidad de elección entre un pensamiento y otro”

ALFREDO FERNÁNDEZ

MENTOR ELCAMPUS360